PDF Google Drive Downloader v1.1


Report a problem

Content text INICIACIÓN Y CONTRAINICIACIÓN EN LA OBRA DE RENÉ GUÉNON

1 INICIACIÓN Y CONTRA-INICIACIÓN EN LA OBRA DE RENÉ GUÉNON Pedro Vela Sobre la vinculación iniciática, que considero como todo lo esencial, nunca he cambiado de opinión. René Guénon. Carta a Jean Reyor de fecha 20/11/1950. En la obra de René Guénon existen media docena de conceptos que son fundamentales. Uno de ellos, quizá el central y el que a nuestro entender justifica casi completamente toda su obra, es el de la iniciación. De este modo, empezaremos comentando sucintamente, en primer lugar, que el concepto de iniciación (y el de esoterismo, al que está directamente vinculado) no tienen nada que ver con la idea que hoy en día le viene a uno a la cabeza al escuchar tales palabras. Después, entraremos directamente en lo que René Guénon entiende por “iniciación” y veremos que, para que sea bien comprendido, tal concepto debe ser puesto en relación o en función de otros tres, también muy importantes, como son el de tradición y el de las dos facetas o dimensiones principales que ésta tiene: el exoterismo y el esoterismo. Por otro lado, también abordaremos los significados que tienen en su obra las palabras metafísica y conocimiento, imprescindibles para comprender adecuadamente tanto el origen como las diferentes fases de la iniciación y su finalidad última. Seguidamente, entraremos a considerar, un poco más pormenorizadamente, cuáles son las características principales que definen la iniciación. Y, por último, nos referiremos a otro concepto, normalmente muy poco tenido en cuenta, pero sumamente importante, como es el de contra-iniciación. Para tocar todos estos asuntos, procuraremos que el hilo conductor de esta exposición sea, en la medida de lo posible, directamente la propia obra de Guénon y no nuestra interpretación u opinión sobre ella, de tal modo que así se reduzca al mínimo la posibilidad de cometer equivocaciones o tergiversaciones. 1.- LA INICIACIÓN ¿Qué es la iniciación?, ¿cuáles son las condiciones necesarias para acceder a ella?, ¿por qué medios?, ¿qué virtudes o cualidades se requieren en el aspirante a recibirla?, ¿cómo se transmite?, ¿cuáles son sus fines?, ¿por qué y para qué es necesaria? 1.1.- Lo que no es la iniciación Para intentar responder a todas estas preguntas, quizá lo más sencillo sea indicar sucintamente primero lo que no es la iniciación. En este sentido, cabe señalar que la iniciación, y el verdadero esoterismo del que ella es puerta de acceso, como luego veremos, no tiene nada que ver con lo que la mayoría de nuestros contemporáneos
2 piensa al oír esas palabras. Esto es debido sobre todo a las nefastas consecuencias generadas por el tremendo desaguisado ocultista de finales del siglo XIX y principios del XX, protagonizado por “celebridades” tales como Eliphas Levi, Helena P. Blavatsky, Allan Kardéc, Gérard Encausse alias “Papus”, Rudolf Steiner, MacGregor Mathers, Max Heindel, Spencer Lewis, Alice Bailey, Dion Fortune, Aleister Crowley, Georges Gurdjieff, Jeddu Krishnamurti, Lobsang Rampa y un largo etcétera más de otros tantos personajes del neo-espiritualismo de entonces. En las miles de páginas de los libros y artículos de tales autores se fue gestando e implantando a nivel mundial la falsa idea de esoterismo que ha desembocado en lo que hoy no es más que una simple etiqueta comercial de gran éxito, con su bien estudiado volumen de negocio, su marketing, su cuota de mercado, su star-system y su público, cada vez más numeroso y cada vez más ávido de conseguir todo tipo de “informaciones”, “técnicas” y “objetos” supuestamente “esotéricos”. No hay nada más alejado del verdadero esoterismo y de la verdadera iniciación que este deplorable y sombrío panorama, y si no fuese por el grave síntoma de degradación espiritual que implica, sólo podría causar risa. De modo que, a este respecto, sólo cabe ser muy contundentes y empezar afirmando con toda claridad que no existe ni ha existido nunca nada, fuera del marco tradicional, que pueda calificarse con los términos “iniciación” y “esoterismo”. Cualquier cosa que se denomine así sin estar vinculada a una tradición sagrada es una mera profanación y una abyecta superchería, como puede observarse de forma pasmosa, por ejemplo, en el grosero supermercado pseudo-espiritual que sostiene actualmente la subcultura New Age. 1.2.- La tradición y sus dimensiones Acabamos de mencionar los conceptos “marco tradicional” y “vinculación a una tradición sagrada” para legitimar el verdadero sentido de los términos “iniciación” y “esoterismo”. A nuestro juicio, y al de muchos otros, una de las principales virtudes que tiene la obra de Guénon es la de proporcionar una ayuda enormemente esclarecedora a la hora de desbrozar de falsos contenidos tales expresiones, recobrando así su significado preciso, su verdadera naturaleza y su sentido profundo y legítimo. Veamos, pues, cómo los define y cómo, gracias a ello, podremos empezar a desembarazarnos del pesado fardo ocultista-new age que los ha tergiversado a placer. 1.2.1.- Tradición Como es sabido, etimológicamente la palabra “tradición” significa “lo que se transmite” (del latín traditio: transmitir, entregar) y ordinariamente puede aplicarse y, de hecho, se aplica a muchos ámbitos de la vida cotidiana. Ahora bien, Guénon recupera una característica sumamente importante que determina absolutamente el significado trascendental que dicho término tiene al afirmar lo siguiente: ...todo lo que es tradicional puede definirse, de forma general, por la intervención de un elemento “no humano”1... 1 Aperçus sur l’initiation (en adelante ASI), cap. III.
3 ...no tener en cuenta el elemento no-humano significa precisamente desconocer lo que constituye la esencia misma de la tradición, aquello sin lo cual nada hay que pueda portar legítimamente este nombre2... De este modo, ese “elemento no-humano” (o quizá sería mucho más claro y preciso decir “supra-humano”, como él también hace), es precisamente lo que confiere a la tradición su carácter sagrado. Por otro lado, para Guénon, es incorrecto identificar tradición y costumbre, pues esta última es una mera convención y puede derivar en lo que se ha dado en llamar, con mejor o peor suerte “tradicionalismo”, mientras que el carácter de la primera es, como acabamos de ver, sagrado y supra-humano. A este respecto Guénon precisa: [los “tradicionalistas”] poseen solamente una especie de tendencia o de aspiración hacia la tradición, sin ningún conocimiento real de ésta; se puede medir con ello toda la distancia que separa el espíritu “tradicionalista” del verdadero espíritu tradicional, que implica... tal conocimiento y que no forma, en cierto modo, más que uno con ese conocimiento mismo...; todos los empleos abusivos de la palabra “tradición”... comenzando por el más vulgar de todos, el que la hace sinónimo de “costumbre” o de “uso”... [provocan] una confusión de la tradición con las cosas humanamente más bajas y completamente desprovistas de sentido profundo. Hay otras deformaciones más sutiles y, por ello mismo, más peligrosas, pero todas tienen como característica común intentar reducir la idea de tradición al nivel puramente humano, mientras que, por el contrario, no hay y no puede haber nada verdaderamente tradicional que no implique un elemento supra-humano3 . 1.2.2.- Metafísica y conocimiento. Quizá esta relación que acabamos de ver entre “tradición” y “conocimiento” pueda resultar un tanto inesperada, pero antes bien, en el contexto de la obra guénoniana, no puede entenderse a la una sin el otro y viceversa, como se verá muy claramente en estas citas: ...la participación en la tradición [...] no es plenamente efectiva más que en la medida en que implica la comprensión de la doctrina, y ésta consiste antes que nada en el conocimiento metafísico, puesto que es en el orden metafísico puro donde se encuentra el principio del cual deriva todo el resto4 . ...la doctrina puramente metafísica [...] es la parte esencial y fundamental de la tradición, el conocimiento principial del que todo el resto depende por completo y sin el cual nada verdaderamente tradicional, sea en el dominio que sea, podría existir en modo alguno5 . Esto nos lleva de forma ineludible a intentar clarificar otro par de conceptos fundamentales en la obra de Guénon, como son el de “metafísica” y su corolario el de “conocimiento”. A este respecto, lo primero que nos señala Guénon, es la dificultad de dar una definición exacta de “metafísica”: ... por su composición, la palabra "metafísica" significa literalmente "más allá de la física", tomando el término "física" en la acepción que siempre tuvo para los antiguos, el de "ciencia de la naturaleza" en toda su generalidad. La física es el estudio de todo lo que pertenece al ámbito de la naturaleza; lo que concierne a la metafísica es lo que está más allá de la naturaleza (...); es, pues, propiamente lo "sobrenatural". 2 Problemi de la tradizione, [revista] La Vita Italiana, Roma, Noviembre de 1937. 3 El Reino de la Cantidad y los Signos de los Tiempos (en adelante RCST), cap. XXXI. 4 Études sur l’Hindouisme (en adelante EH), cap. II. 5 EH, cap. XI.
4 (...) Ahora bien, ¿podemos definir la metafísica tal como la entendemos? No, pues definir siempre es limitar y el asunto en cuestión es, en sí, verdadera y absolutamente ilimitado, luego no podría dejarse encerrar en ninguna fórmula ni sistema. La metafísica puede caracterizarse en cierto modo diciendo, por ejemplo, que es el conocimiento de los principios universales; pero, propiamente hablando, eso no es una definición y, por lo demás, no puede dar de ella más que una idea bastante vaga... Por eso, en toda concepción verdaderamente metafísica, hay que reservar siempre una parte a lo inexpresable; e incluso todo lo que puede expresarse no es literalmente nada respecto a lo que supera toda expresión, del mismo modo que lo finito, sea cual sea su magnitud, no es nada respecto al Infinito6 . Por otra parte, en cuanto al conocimiento, sus grados y la jerarquía existente entre ellos, nuestro autor señala: La ciencia es el conocimiento racional, discursivo, siempre indirecto, un conocimiento por reflejo; la metafísica es el conocimiento supra-racional, intuitivo e inmediato7 . Lo que está por encima de la ciencia, en la jerarquía necesaria de los conocimientos, es la metafísica, que es el conocimiento intelectual puro y transcendente, mientras que la ciencia no es, por definición, más que el conocimiento racional; la metafísica es esencialmente supra-racional, y es menester que sea eso o que no sea nada en absoluto8 . Esta última precisión demuestra claramente que la concepción guénoniana de la metafísica hace imposible incluirla dentro del ámbito de la indagación puramente filosófica. De este modo, puesto que el conocimiento metafísico es esencialmente supra- racional, debe existir una facultad de conocimiento, correlativa con ese carácter, que vaya más allá de la razón, que sea verdaderamente intelectual (o espiritual, puesto que para Guénon ambos términos son sinónimos). A esa facultad supra-individual Guénon la denomina intuición intelectual y con respecto a ella precisa: Esta intuición intelectual pura, sin la que no hay metafísica verdadera, no debe... asimilarse en modo alguno con la intuición de la que hablan ciertos filósofos contemporáneos, pues ésta es, por el contrario, infra-racional. Existe una intuición intelectual y una intuición sensible; una está más allá de la razón pero la otra está más acá; esta última sólo puede captar el mundo del cambio y del devenir, es decir, la naturaleza o, más bien, una ínfima parte de la naturaleza. El ámbito de la intuición intelectual, por el contrario, es el ámbito de los principios eternos e inmutables, es el ámbito metafísico9 . Y de ahí concluye que: La verdadera Metafísica no es otra cosa sino el conjunto sintético del Conocimiento cierto e inmutable, fuera y más allá de todo lo que es contingente y variable; por consiguiente, no podemos concebir la Verdad metafísica de otro modo que como axiomática en sus 6 La metafísica oriental (en adelante MO). 7 MO. 8 Oriente y Occidente (en adelante OO), 1a parte, cap. II. 9 MO.

Related document

x
Report download errors
Report content



Download file quality is faulty:
Full name:
Email:
Comment
If you encounter an error, problem, .. or have any questions during the download process, please leave a comment below. Thank you.